ALÓ MINISTRO. YA HABLÉ CON MI PAPÁ.




En estos días se cumplieron treinta años de un hecho que quedó en el olvido, enterrado entre el montón de escándalos  que se suceden, uno tras otro tras otro, día tras día, en la bastante triste historia colombiana.

En 1995, el gobierno del presidente Ernesto Samper Pizano se encontraba en medio de las rachas cada vez mas potentes del huracan llamado "Proceso 8.000" y decidió adoptar lo que denominó "Planes tecnicos nacionales de radiodifusión sonora en AM y FM". El objetivo era sacar a licitación mas de 700 emisoras de radio en FM en todo el país. El propósito expreso era ampliar la cobertura de un medio de comunicación tan importante; pero había otro propósito no tan expreso: Darles desde una bananita hasta un fino postre al plato a periodistas y medios de comunicación con el fin de apaciguarlos y poder mantenerse a flote en la marejada de noticias, comentarios, editoriales y opiniones que cada día pedían la renuncia del presidente. Para el efecto expidió el Decreto 1445 de 1995 suscrito por el entonces Ministro de Comunicaciones Armando Benedetti Jimeno, el papá de Armando Benedetti Villaneda, nuestro Armandito, y con ese marco jurídico en la mano dio apertura al proceso licitatorio.

Pero la estrategia no era fácil de llevar a cabo en medio de la convulsión que azotaba la política nacional por aquellos días, algún "ciudadano preocupado" demandó ante el Consejo de Estado la nulidad del decreto solicitando además que se ordenara la suspensión provisional del mismo y el magistrado Manuel Urueta, a quien le correspondió por reparto el estudio de esa demanda, accedió a la petición el 2 de mayo de 1996 suspendiendo provisionalmente el decreto que permitía ampliar la oferta y adjudicar mediante licitación las 700 nuevas emisoras de radio en FM.

El ministro Benedetti había renunciado desde enero de 1996 y después de un breve paso de Juan Manuel Turbay Marulanda por la oficina del Edificio Murillo Toro,  en agosto de ese año fue nombrado en ese cargo Saulo Arboleda Gómez con el encargo de sacar adelante la licitación de las emisoras.

El 26 de septiembre, mes y medio después de haberse posesionado, el Consejo de Estado levantó la suspensión provisional del Decreto 1445, el gobierno celebró la decisión y dio continuidad al proceso de licitación.

Pero los opositores al gobierno no se quedarían quietos, en noviembre, los senadores Juan Camilo Restrepo Salazar y Fabio Valencia Cossio citaron al ministro Saulo Arboleda a un debate de control político y cataplún, se armó la gorda. Los senadores conservadores mostraron la grabacion de una llamada telefónica realizada el 19 de septiembre de 1996, una semana antes de que se expidiera el auto que levantó la suspensión provisional del Decreto 1445. La llamada era entre Arboleda y un joven abogado que pretendía que lo nombraran Jefe de la Oficina Jurídica del Ministerio de Comunicaciones.

Después de los saludos los conversantes pasaron a los detalles pendientes del nombramiento y luego el joven jurista le dice al ministro: 

"Hablé con mi papá también. Me dice que no hay ningún inconveniente, que de pronto él piensa que el fallo va a salir hoy... y que sale como ustedes habían conversado".

Resulta que ese joven abogado que le daba el recado al ministro era el hijo del entonces Presidente del Consejo de Estado Daniel Suárez Hernández.

¡¿Que qué?!

Si compañeros, compañeras y compañeres, el hijo del Presidente del Consejo de Estado le hablaba al ministro de un fallo que emitiría el Consejo de Estado sobre el tema más importante para el ministerio mientras cuadraba los últimos detalles de su nombramiento como Jefe de la Oficina Jurídica de esa cartera.

Los mal pensados diríamos que el contenido de esa casete podría interpretarse como un cruce de favores entre un ministro y un consejero de Estado. El uno le estaría ayudando al otro con un fallo y el otro le estaría correspondiendo con un puestico para el hijo. ¿Ustedes qué creen?

El tema, obviamente terminó en la Fiscalía General de la Nación que le abrió una investigación al joven abogado por el delito de tráfico de influencias, pero cuando yo digo que terminó es porque en efecto terminó, nunca pasó nada con esa investigación y finalmente fue archivada.

¿Que por qué hablo de este episodio?

Ay, querido lector, lectora o lectore, pues téngase duro. Es que ese joven abogado, hijo del entonces Presidente del Consejo de Estado es el actual todopoderoso Presidente de la Junta Directiva de Ecopetrol, estratega de la campaña y el gobierno, compadre y mejor amigo del usurpador: Carlos Augusto Suárez Rojas.

Mi agüelito decía: "Árbol que crece torcido nunca su tronco endereza."

Comentarios

  1. Lo que se hereda no se hurta!! Perfeccionó la maña!!

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  2. Muy bien criado en corrupción el hijueputica

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    1. Osea que viene delinquiendo desde que cumplió los 18 añitos..

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  3. Cristo atado! Estoy que pienso que es cierto lo que dijo "el sabio" Nule: la corrupción es inherente al colombiano...bueno, creería que a la mayoría.
    Gracias Doña Ligia por esta clase de historia de Colombia.🫂🥹

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  4. Gracias misiá Ligiecita por refrescar la olvidadiza memoria selectiva de esta manada de cafres.

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